viernes, 23 de marzo de 2018

Cuatro años después

La feria ESEF de Utrecht es un certamen en el que participo de manera intermitente. No es uno de los grandes salones europeos, es largo, no es barato y está en un mercado que no de alta prioridad para mi entorno. Este año, por una serie de circunstancias, he acabado volviendo a exponer en Utrecht, cuatro años después de la última participación.

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Ha merecido la pena. He encontrado un mercado en ebullición, en el que la recuperación económica parece un hecho claro reflejado en aspectos concretos. Varios visitantes hablan de capacidad productiva ocupada en su totalidad en muchos sectores subcontratistas holandeses. Otros me hablan de un acortamiento de plazos en las demandas de los clientes de las empresas subcontratistas, debido al tirón de la demanda de los productos fabricados por aquellos. Esto se está traduciendo en un retorno a la búsqueda de proveedores más cercanos, europeos, que puedan aportar una respuesta más rápida que los suministradores chinos, que habían recibido una parte notable de la demanda en los últimos años.

El número de visitas de posibles compradores ha sido mayor que el de hace cuatro años, y se ha situado en cifras similares a las de los buenos años de finales del Siglo XX y principios del XXI. Demandas variadas, no demasiado concretas, pero con un interés genuino por ver qué puede ofrecer al mercado holandés la subcontratación española.Y, cómo no, algún pajarúa  en busca de dinero fácil, que de todo tiene que haber en momentos de demanda creciente.

Entre tantas luces, también alguna sombra. El posicionamiento de España como país de suministro industrial está lejos de ser el que fue. He compartido pasillo, fente con frente, con un stand de una empresa polaca, con gente muy amable, por cierto. Los dos stands eran más o menos parecidos, con decoración similar y muestras intercambiables. En uno, la palabra "SPAIN", en el otro, "POLAND". La reacción de la mayor parte de quienes veían el cartel "Spain" era de seguir caminando. Sin embargo, la mayor parte de quienes leían "Poland" paraban a preguntar. ¿Habremos perdido atractivo respecto a otros mercados de suministro? Si es así, tenemos una ardua tarea por delante.

jueves, 25 de mayo de 2017

Notas sobre el Salon de la Sous-traitance Automobile de Tánger

Hace un mes comenzaba en Tánger la cuarta edición de la feria de referencia del sector del automóvil en Marruecos, el Salon de la Sous-traitance Automobile.

Incluyo a continuación algunas notas que creo merece la pena compartir sobre un par de sectores industriales en los que Marruecos quiere posicionarse:

Sector automoción: 
PSA confirma su idea de fabricar motores en su planta de Kenitra, si bien la implantación lleva retraso. La fabricación de motores implica un salto cualitativo importante de Marruecos en el sector. Hasta ahora, las implantaciones en el país jugaban la baza de la mano de obra barata -Monsieur 200 euros- y las tareas realizadas eran, en general, extensivas en uso de mano de obra.

Fabricar motores conlleva fundición, mecanizado...  mayor valor añadido, mayores costes y una mano de obra más cualificada. El impulso del país tanto a nivel institucional como a nivel de la gente joven, con ganas de aprender y mejorar, va a necesitar de inversiones -implantaciones- de una industria auxiliar diferente a la ahora existente.

Una de las empresas españolas importantes del sector,  FICOSA, estuvo de visita en la feria, preparando su próxima instalación en el entorno de Rabat.

Sector aeronáutico: 
Es un sector en crecimiento en el país. En septiembre de 2016 se firmó un acuerdo entre Boeing y el Reino de Marruecos para la implantación del fabricante americano junto con más de un centenar de proveedores. Me decía un consultor con buenos contactos en las capas altas de la administración marroquí que el número de proveedores, al menos inicialmente, estaría más cerca de los cuarenta que de los cien, menos de lo previsto, pero que no deja de ser una buena escolta para el desembarco de la firma americana, tan reacia, por otra parte, a implantarse en Europa.

A finales de 2015 entró en funcionamiento una planta de Bombardier en Casablanca. A una escala menor, parece confirmar el papel que quiere jugar Marruecos de ser para Europa lo que Méjico es para Estados Unidos.

Según fuentes de GIMAS, la organización que agrupa al sector aeronáutico en Marruecos, sólo hay una empresa española instalada en el ecosistema aeronáutico alrededor de Casablanca, lo cual constituye una anomalía estadística importante, dado el peso de la industria española en el sector y la proximidad geográfica del mercado marroquí. Para más inri, consideran a esta empresa, LTK, como empresa francesa. Entiendo que con el crecimiento de las oportunidades surgirán necesidades -y capas de decisión- in situ, y habrá más empresas españolas que den el salto.

Mi impresión es que, tanto en un sector como en otro, es difícil vender en Marruecos, y que los esfuerzos de las empresas interesadas en el mercado marroquí deben de enfocarse hacia la implantación en el mismo, para la que hay, al menos sobre el papel, bastantes ayudas y puede servir para acceder a un mercado creciente, pero que no deja de ser una decisión compleja.


Dejo aquí un video elaborado con fotos tomadas durante la feria, para que os podáis hacer una idea de lo que era aquello. Por cierto, toda una experiencia organizar la participación en una feria en Marruecos.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Mi primera feria en Biarritz

Me hace doble ilusión participar esta semana en INNOBAT, salón de la construcción y de los mercados públicos, que se celebra en Biarritz. Por un lado, es la segunda feria -primera fuera de España- en la que participa GASTELIA, la Asociación de Empresas Proveedoras de Administraciones Públicas y Colectividades, en cuyo nacimiento tuve el honor de colaborar y con la que mantengo un estrecho vínculo profesional. Y, por otro lado, es la primera vez que participo en una feria en Biarritz, casi como en casa.

Sorprende la cantidad de recintos feriales que existen en Francia, muestra del dinamismo comercial del país. Biarritz está en una de las puntas del Hexágono francés, y podría ser un buen punto de encuentro para empresas de ambos lados de la frontera, aunque, en determinados sectores, vascoespañoles y vascofranceses somos todos hermanos vascos hasta que se habla de negocios, momento en el que los interlocutores franceses meten tripa, levantan barbilla y rinden honores a la tricolor a los sones de la Marsellesa. ¡Qué le vamos  a hacer...!


Veremos cómo se da Innobat. De momento, os dejo aquí el video de presentación que hemos preparado para la ocasión.

viernes, 28 de octubre de 2016

¿Cuánto podremos aguantar la ventaja?

Una reflexión rápida, a vuelapluma, tras regresar de Airtec. Este año, el evento anual del sector aeroespacial que se celebra en Munich compartía pabellón y organización con EuroMold, veterana feria del sector del molde.

Pese a los esfuerzos de los organizadores por buscar nexos en común entre ambos certámenes -que, en la práctica, eran uno solo- no es fácil encontrarlos, salvo, quizá, la querencia de las empresas del sector de la fabricación aditiva por ambos sectores.

Hubo un detalle que me llamó la atención. La presencia de empresas chinas en la zona Euromold era notable. Muchos -en relación a la talla de los eventos- y repartidos en varias participaciones. En la zona de Airtec, si había expositores chinos, me pasaron totalmente desapercibidos. Y, ojo, que había presencia notable de coreanos e indonesios, sin ir más lejos. Incluso algún expositor vietnamita me pareció ver.

¿Tenemos ventaja los europeos en el sector aeronáutico en relación con los chinos? Parece que sí, por lo anterior y por algún comentario que escuché a gente más metida en el sector. Ahora bien, ¿cuánto podremos aguantar esta ventaja?  En este sector se trabaja "en europeo" desde hace años, y lo hace gente muy buena, compartiendo enfoque. Por esto, y sin que sirva de precedente, en este caso soy más optimista que cuando se trata de otros sectores en los que podemos tener aún alguna ventaja.

domingo, 23 de octubre de 2016

Vamos a Airtec

Un años más, vamos para Airtec, en Munich, evento B2B en el que se junta buena parte del sector aeroespacial. Este año ha habido feria en Berlín (ILA) y algunos otros eventos menores, y habrá en unas semanas evento grande en Toulouse (Aéromart). Vamos a ver si no hay fatiga de materiales.

De momento, aquí está el video de la participación española, que me cabe el honor un año más coordinar.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Impresionado por el dinamismo de Tánger

Vuelvo una vez más de Tánger impresionado por el dinamismo y el crecimiento de esa zona de Marruecos. Además del importante sector automovilístico, me hablan de un nuevo "ecosistema" -palabra que les encanta- aeronáutico también en Tánger.

Su objetivo de llegar al millón de coches anuales fabricados se va acercando, con la implantación no muy lejos de PSA, y otras que surgen en la conversación cuando hablas con responsables empresariales de la zona.

En la planta de DENSO - Tanger Free Zone




A escasos kilómetros de España hay una zona en la que no hay crisis, en la que los jóvenes se forman para trabajar y basar su vida en un entorno industrial vibrante, que les ofrece oportunidades, llegadas de la mano de las empresas multinacionales del sector -bastantes de ellas españolas- que florecen en un ecosistema en el que todos los agentes apuntan en la dirección del crecimiento.

Veo cómo nacen los Ariznavarra, Zaramaga, Adurza... barrios con viviendas asequibles para los jóvenes trabajadores que son el músculo de ese desarrollo. Veo a un padre llevando en bici a su hijo en la parrilla, como me llevaba mi padre a mi de la escuela a casa, veo oportunidades, veo crecimiento... todo ello en un mundo en el que las distancias se acortan de manera vertiginosa por la existencia de las nuevas tecnologías. Y veo al fondo Zahara de los Atunes, y todo un continente detrás, seguro que con más riqueza, pero también con bastante menos dinamismo estructural. Un contraste en el que, a la larga, tenemos las de perder.

martes, 8 de marzo de 2016

Una buena noticia

Hoy he recibido una buena noticia. Me ha visitado un empresario veterano, al borde de la jubilación, con una empresa industrial, pequeña, pero bien posicionada en su sector, como muchas de nuestro entorno. Años de experiencia acumulada, inversiones, lucha con, en general, buenos resultados, superviviente de la crisis, pero...

La sombra en el final de la vida empresarial de este hombre, como el de tantos otros, lo constituye algo que forma parte también de su éxito en la vida: sus hijos son buenos profesionales en otros sectores, y no quieren saber nada de seguir con un negocio en el que la viruta se genera no en sentido fugurado, sino real. Los trabajadores, con cierta edad también, no quieren hacerse cargo de la empresa en las condiciones que plantea el dueño -que no son nada del otro mundo, hasta donde sé, pero que no covencen a gente que son buenos trabajadores pero que no se ven llevando el negocio.

La situación es complicada, y en algún caso similar que he conocido no hace mucho, el final no es bueno. El caso es que este hombre ha tenido el detalle de acercarse para informarme de que ha vendido la empresa a otro industrial, este sí, con hijos que quieren seguir con el negocio en un futuro todavía lejano, propietario de una pyme de actividad similar pero enfocada a sectores diferentes.

"Bien, ¿no?", le digo al vendedor. "Muy bien", me contesta. "Muy buena solución. El comprador " -que es amigo común- "tiene planes de futuro, a sus hijos les gusta el negocio y seguirá con los trabajadores que tenemos". Nos despedimos, nos damos la mano y, de vuelta al día a día, agradezco a los dioses de la taladrina que sigan velando por nuestro futuro.