lunes, 24 de mayo de 2021

Ciberseguridad: Contra la amenaza omnipresente

Las primeras veces que oí hablar de ciberseguridad me pasó lo que con otras de estas grandes palabras a lo largo de mi vida profesional. Vi en ella a charlatanes repitiéndola como papagayos de manera machacona, con cara de dominadores del tema, en los lugares adecuados, en los que el conocimiento de este y otros temas son más bien limitados, pero en los que la bolsa presupuestaria suele estar bien dotada y presta para financiar humo -y los bolsillos de estos charlatanes-, un humo que permitiese hablar al político de turno sobre lo que estaba haciendo por el desarrollo de ese concepto tan nuevo pero que tan necesario va a ser tener en cuenta en la vida de todos.

Cuando he ido profundizando en las diversas ramificaciones del concepto de ciberseguridad no he dejado de escuchar charlatanes, pero ese ruido no ha conseguido tapar la visión de la lucha para intentar solucionar un problema global: la vulnerabilidad que nuestro mundo, basado cada vez más en procesadores y comunicaciones entre éstos, presenta ante quienes saben cómo utilizar esos elementos para fines ajenos a aquellos para los que estaban previstos. 

Es una vulnerabilidad global, a la que estamos expuestos por decenas de puntos en los que usamos de manera habitual la tecnología para ayudarnos. Y es un sector de actividad creciente, en el que empresas, a menudo muy pequeñas, intentan ofrecer soluciones a problemas localizados, en lo que se ha convertido en una auténtica guerra de guerrillas contra "el Mal polifacético", que lo mismo secuestra los ordenadores de una corporación que nos infecta el móvil o el portátil, o nos roba la clave con la que se comunica la llave de nuestro auto con la cerradura del mismo cuando pulsamos el botón correspondiente.

A nivel industrial, las vulnerabilidades están omnipresentes. Me comentaba un especialista en ciberseguridad en entornos de robots industriales que buena parte de los robots en el mercado presentan deficiencias de seguridad que podría permitir el acceso a los mismos por parte de los malos. Hay todavía una pléyade de PLC viejunos en los talleres, conectados a las redes de su instalación industrial, que presentan el doble problema de que nadie en la empresa sabría programarlos hoy en día -¡cuánto conocimiento perdido con cada jubilación-  y de no estar en las mejores condiciones para defenderse de intrusiones.

La presencia cada vez mayor de sensores inteligentes en maquinaria e instalaciones con otro punto de riesgo, incluso sistémico. Ya se ha dado el caso de que centenares de miles de estos juguetitos, indispensable para la IIoT, han sido enajenados y utilizados para lanzar ataques contra servidores de empresas importantes, causando el colapso de éstos durante un tiempo y paralizando la actividad de las empresas objetivo del ataque. Paradojas de la Historia, lo que intentaron durante la segunda mitad del pasado siglo los  gobiernos del Este movilizando a los operadores humanos de los medios de producción de los países occidentales lo están intentando ahora los hackers informáticos, la mayoría también del Este, movilizando digitalmente los sensores inteligentes de las máquinas.

Estamos ante un problema que tiene pinta de haber llegado para quedarse, y que va a generar, más allá de la charlatanería, un sector económico importante que va a competir por ofrecer soluciones a ciudadanos, administraciones, empresas e Industria. Toca ser cuidadosos.

martes, 11 de mayo de 2021

Coopertición: crecimiento invisible

 Esta semana he tenido la suerte, una vez más, de participar como entrenador de un equipo de jóvenes de 13 a 16 años, en la First Lego League, competición técnico-científica en la que participan, en diversas fases, cientos de miles de jóvenes de cerca un centenar de países. Esta competición valora tanto el trabajo científico como la destreza mecánica y de programación de robots de los participantes, y presta especial atención a una serie de valores con los que esta actividad quiere familiarizar a los espíritus en formación.

Uno de estos valores es la "Coopertición", neologismo sintético, cruce de "Cooperación" y de "Competición". Básicamente, se trata de que los participantes de diversos equipos que compiten entre sí por ganar la competición, sin que eso les impida cooperar para lograr beneficio mutuo. Otra forma de denominar esta actitud es "Gracious Professionalism", que no sabría cómo traducir, pero que creo que se entiende bien lo que quiere decir.

He conocido varios casos de coopertición entre empresas. Hace años recuerdo haber visto en una planta de fabricación de pilas cómo las máquinas hacían pilas salinas de diversas marcas, competidoras en el mercado. Las pilas alcalinas de la marca del fabricante que estaba visitando se realizaban en una planta de la competencia. A ambos les salía a cuenta el acuerdo. Conozco también un grupo de cuatro empresas que compiten a cara de perro en ofertas hasta determinado importe, y que unen fuerzas cuando se trata de ofertas a partir de determinado valor. Competidores ceden datos del uso de determinados equipamientos al fabricante de estos, lo que permite obtener ventajas a todos en aspectos relacionados con el mantenimiento predictivo.

La aplicación de la coopertición entre las pymes industriales es una forma de conseguir un crecimiento invisible pero real, y son bastantes los campos en que empresas competidoras pueden cooperar para provecho mutuo. Merece la pena intentarlo.

viernes, 26 de marzo de 2021

El Aquiles de los Mil Talones

Estamos viviendo tiempos en los que está quedando cada vez más en evidencia la fragilidad de Europa, basada en debilidades que nacen de la desindustrialización. Lo último está siendo el desastre que está provocando el atasco en el canal de Suez tras encallar un barco cargado hasta arriba de contenedores. 

 Foto de Dan Kb en Unsplash

Está por ver el daño a la actividad industrial que va a producir el corte de suministro durante semanas que acarrea este incidente, que trae de donde hay fábricas productos que aquí cada vez hacemos menos y componentes que se necesitan para que la industria que tenemos pueda seguir funcionando. Lo que ya estamos sufriendo son los efectos de la falta de semiconductores, que están causando cuellos de botella en industrias como la del automóvil, tan importante para nosotros.

El mercado no se nos da muy bien cuando queremos comprar lo que fabrican otros, que también lo necesitan, como pasa con los chips, pero no parece irnos mejor a los europeos cuando fabricamos pero otros negocian mejor o más rápido que nosotros en el mercado, como está pasando con las vacunas del Covid. Desindustrialización y burocracia son mala mezcla. Ya la pandemia nos había dado un toque de atención importante cuando nos encontramos, al principio, sin respiradores, mascarillas... que se fabricaban mayormente fuera de Europa.

Foto de Christian Wiediger en Unsplash

Son baños de realidad, que nos indican una y otra vez que esa idea, tan extendida entre nuestra gente, del "que fabriquen ellos", el "que inventen ellos" del Siglo XXI, es un billete de ida hacia la irrelevancia.  

Esta Europa que mira por encima del hombro al resto del mundo, con un complejo de superioridad decimonónico, es un Aquiles con mil talones, muchos de ellos de carácter industrial. La reindustrialización se muestra cada vez más claramente como único camino para la supervivencia europea.

viernes, 19 de marzo de 2021

La nube que fabrica

Conozco gente del mundo académico que son fanáticos de la Nube. Para estos especialistas, la nube es un concepto fundamental para el futuro industrial. Hablan de una nube coral, de un cielo encapotado en el que todo es nube. Es la nube que recoge datos de diversos orígenes y nos permite su explotación para mejorar nuestros procesos y productos, personalizándolos o convirtiéndolos en servicios. 


Es también la nube de conocimiento, integrada por personas y máquinas que interactúan haciendo fluir la información y contribuyendo a la creación de conocimiento. Es, por último, la nube de fabricación, donde puede encargarse la fabricación de componentes, que nos son suministrados sin que sepamos muy bien cómo y dónde se hacen, de la misma forma que no sabemos dónde se encuentran exactamente almacenados los datos que subimos a la nube.

Esta última parte, el cloud manufacturing, es el concepto que más le cuesta entender a mi mollera formada en el Siglo XX, donde el control sobre lo que uno fabrica, sea en casa o subcontratado, es vital. Hace unos días entré en contacto por primera vez con una de esas nubes de fabricación, la que propone la firma francesa BeElse. La nube de esta empresa recibe los planos de las piezas que quieren realizar sus clientes y deposita las piezas acabas en la ubicación que el cliente desee: en su propio taller, en el de otra empresa que necesite esa pieza como recambio... en medio, en la nube, un grupo de empresas con impresoras 3D, que producen la pieza con las condiciones que el cliente desea.

Por supuesto, esta nube tiene sus limitaciones No sirve para fabricar cinco mil culatas de un motor de seis cilindros. Está pensada para series cortas o pieza unitaria, que sea posible crear por fabricación aditiva (¿qué no lo es hoy en día ya?). Es ideal para fabricar prototipos, o para fabricar componentes personalizados.


Con algunas reservas -¿qué pasa con la trazabilidad, por ejemplo?- es una opción que tiene su sitio en el mercado. De hecho, la empresa lleva varios años funcionando y creciendo. Y lo mismo que la nube de datos permite a prácticamente cualquiera disponer del espacio de almacenamiento que desee sin necesidad de tener una pila de discos duros, sistemas de copia de seguridad, consumo eléctrico... esta nube permite prácticamente a cualquiera que pueda pagarlo acceder a la fabricación de componentes sin necesidad de tener maquinaria, nave industrial, etc. Además de la Industria del Futuro, estamos hablando de la Industria para todos.

jueves, 11 de marzo de 2021

Una puerta que se abre al Espacio

No conozco mucho sobre la industria espacial. Por eso me ha resultado muy interesante la participación en la edición de este año, virtual, de la Paris Space Week, encuentros B2B con empresas protagonistas del sector.


Entre las cosas que he aprendido me ha parecido interesante la evolución del sector del mundo del prototipo o serie muy corta al universo de la serie media. Me decía el comprador de una de las empresas que está involucrada en proyectos de lanzamiento y explotación de pequeñas constelaciones de satélites que están trabajando con la idea de tener 170 pequeños satélites en órbita para telecomunicaciones. "Antes los satélites eran productos únicos, ahora necesitamos todo multiplicado por 170".

Esta realidad abre las puertas del sector a un abanico mayor de proveedores. No todos los fabricantes de prototipos o series cortas se sienten cómodos, o son competitivos, cuando las cantidades requeridas pasar a ser de cientos. 

Foto ESA
Foto ESA

La Agencia Espacial Europa ofrece algunas pistas para acceder a trabajar en el sector. A través de su plataforma de formación online organiza webminars sobre cómo hacer negocios con ellos. Esta misma agencia está desarrollando módulos para facilitar la cooperación con empresas, incluidas las pymes.

Resulta gratificante conocer nuevos campos de oportunidad para la industria. Es verdad que las exigencias son altas -"en un satélite no se puede ir a reparar un componente si resulta defectuoso"- pero la oportunidad de diversificación está ahí.

viernes, 26 de febrero de 2021

Más tablets y menos viruta

 Hace ya un año, antes de la invasión masiva de la videoconferencia- que hice la última visita a una empresa entrando en fábrica. Una visita completa, más allá de las reuniones rápidas en despacho sin taller que están tocando desde que la pandemia se hizo un hueco decisorio en nuestras vidas.


Era una de las plantas de fabricación de un grupo grande, dedicado al sector aeronáutico. Dos cosas me llamaron la atención, más allá de la propia actividad de la planta. Por un lado, vi bastantes tablets, utilizadas para consultar e introducir información por parte de los trabajadores en diversos puntos de proceso de fabricación. Datos.


Por otro lado, y pese a haber bastante mecanizado de dimensión notable, no se veía viruta. La empresa trabaja con materiales valiosos, y la viruta, que vale un buen dinero, se retira, se almacena y se vende a empresas especializadas en recuperar estos materiales. Economía circular.

Repasando estos días algunos apuntes relacionados con la Industria 4.0 me he acordado de esta visita hecha en los buenos viejos tiempos de hace un año. "Más tablets y menos viruta" puede ser otra forma más de referirnos a la Cuarta Revolución Industrial.

domingo, 21 de febrero de 2021

Industry Talks, cuando hablar es necesario

Se habla poco de Industria, como si fuese un elemento residual de nuestra sociedad. Incluso en territorios como Álava, con un tercio del PIB generado por la actividad industrial, las preocupaciones de la sociedad parecen ir por otros derroteros, si ha de hacer caso a lo que se lee, escucha o ve en los medios de comunicación.

Se habla poco y, cuando se habla, no siempre es por cosas buenas. Por eso me parece brillante -y necesaria- una actividad como IndustriTalks, promovida por el grupo Metalia liderado por Pedro J. Carrillo, espíritu industrial renacentista.


¿De qué va IndustryTalks? En la presentación en LinkedIn del proyecto, Pedro dice lo siguiente:

"El día 1 de marzo verá la luz IndustryTalks un nuevo medio digital que que nace con el objetivo de generar conocimiento para la #Industria una plataforma que permitirá conocer y, sobre todo, no perder ese talento que tenemos en España donde sus testimonios serán inspiradores para el sector y marcaran las líneas a seguir a las nuevas generaciones en esta nueva revolución industrial."

 De momento, el cartel de los primeros conferenciantes promete, con una ministra, varios CEO, un FEO -yo mismo-, profesionales que desarrollamos nuestra actividad en diferentes facetas del mundo industrial, y que vamos a aportar, a buen seguro, diferentes puntos de vista, experiencias, ideas... sobre temas industriales.

Es un objetivo ambicioso, cuyo cumplimiento ayudará a reforzar el posicionamiento de la Industria en nuestra sociedad en un momento en el que la cuarta revolución industrial se presenta ya como uno de esos puntos de inflexión en la Historia que marcan el futuro de generaciones.

A partir del 1 de marzo estarán disponibles las primeras charlas. Os invito a seguirlas. Creo que vamos a disfrutar.