No conozco mucho sobre la industria espacial. Por eso me ha resultado muy interesante la participación en la edición de este año, virtual, de la Paris Space Week, encuentros B2B con empresas protagonistas del sector.
Entre las cosas que he aprendido me ha parecido interesante la evolución del sector del mundo del prototipo o serie muy corta al universo de la serie media. Me decía el comprador de una de las empresas que está involucrada en proyectos de lanzamiento y explotación de pequeñas constelaciones de satélites que están trabajando con la idea de tener 170 pequeños satélites en órbita para telecomunicaciones. "Antes los satélites eran productos únicos, ahora necesitamos todo multiplicado por 170".
Esta realidad abre las puertas del sector a un abanico mayor de proveedores. No todos los fabricantes de prototipos o series cortas se sienten cómodos, o son competitivos, cuando las cantidades requeridas pasar a ser de cientos.
Foto ESA
La Agencia Espacial Europa ofrece algunas pistas para acceder a trabajar en el sector. A través de su plataforma de formación online organiza webminars sobre cómo hacer negocios con ellos. Esta misma agencia está desarrollando módulos para facilitar la cooperación con empresas, incluidas las pymes.
Resulta gratificante conocer nuevos campos de oportunidad para la industria. Es verdad que las exigencias son altas -"en un satélite no se puede ir a reparar un componente si resulta defectuoso"- pero la oportunidad de diversificación está ahí.
Hace un mes comenzaba en Tánger la cuarta edición de la feria de referencia del sector del automóvil en Marruecos, el Salon de la Sous-traitance Automobile.
Incluyo a continuación algunas notas que creo merece la pena compartir sobre un par de sectores industriales en los que Marruecos quiere posicionarse:
Sector automoción:
PSA confirma su idea de fabricar motores en su planta de Kenitra, si bien la implantación lleva retraso. La fabricación de motores implica un salto cualitativo importante de Marruecos en el sector. Hasta ahora, las implantaciones en el país jugaban la baza de la mano de obra barata -Monsieur 200 euros- y las tareas realizadas eran, en general, extensivas en uso de mano de obra.
Fabricar motores conlleva fundición, mecanizado... mayor valor añadido, mayores costes y una mano de obra más cualificada. El impulso del país tanto a nivel institucional como a nivel de la gente joven, con ganas de aprender y mejorar, va a necesitar de inversiones -implantaciones- de una industria auxiliar diferente a la ahora existente.
Una de las empresas españolas importantes del sector, FICOSA, estuvo de visita en la feria, preparando su próxima instalación en el entorno de Rabat.
Sector aeronáutico:
Es un sector en crecimiento en el país. En septiembre de 2016 se firmó un acuerdo entre Boeing y el Reino de Marruecos para la implantación del fabricante americano junto con más de un centenar de proveedores. Me decía un consultor con buenos contactos en las capas altas de la administración marroquí que el número de proveedores, al menos inicialmente, estaría más cerca de los cuarenta que de los cien, menos de lo previsto, pero que no deja de ser una buena escolta para el desembarco de la firma americana, tan reacia, por otra parte, a implantarse en Europa.
A finales de 2015 entró en funcionamiento una planta de Bombardier en Casablanca. A una escala menor, parece confirmar el papel que quiere jugar Marruecos de ser para Europa lo que Méjico es para Estados Unidos.
Según fuentes de GIMAS, la organización que agrupa al sector aeronáutico en Marruecos, sólo hay una empresa española instalada en el ecosistema aeronáutico alrededor de Casablanca, lo cual constituye una anomalía estadística importante, dado el peso de la industria española en el sector y la proximidad geográfica del mercado marroquí. Para más inri, consideran a esta empresa, LTK, como empresa francesa. Entiendo que con el crecimiento de las oportunidades surgirán necesidades -y capas de decisión- in situ, y habrá más empresas españolas que den el salto.
Mi impresión es que, tanto en un sector como en otro, es difícil vender en Marruecos, y que los esfuerzos de las empresas interesadas en el mercado marroquí deben de enfocarse hacia la implantación en el mismo, para la que hay, al menos sobre el papel, bastantes ayudas y puede servir para acceder a un mercado creciente, pero que no deja de ser una decisión compleja.
Dejo aquí un video elaborado con fotos tomadas durante la feria, para que os podáis hacer una idea de lo que era aquello. Por cierto, toda una experiencia organizar la participación en una feria en Marruecos.
Una reflexión rápida, a vuelapluma, tras regresar de Airtec. Este año, el evento anual del sector aeroespacial que se celebra en Munich compartía pabellón y organización con EuroMold, veterana feria del sector del molde.
Pese a los esfuerzos de los organizadores por buscar nexos en común entre ambos certámenes -que, en la práctica, eran uno solo- no es fácil encontrarlos, salvo, quizá, la querencia de las empresas del sector de la fabricación aditiva por ambos sectores.
Hubo un detalle que me llamó la atención. La presencia de empresas chinas en la zona Euromold era notable. Muchos -en relación a la talla de los eventos- y repartidos en varias participaciones. En la zona de Airtec, si había expositores chinos, me pasaron totalmente desapercibidos. Y, ojo, que había presencia notable de coreanos e indonesios, sin ir más lejos. Incluso algún expositor vietnamita me pareció ver.
¿Tenemos ventaja los europeos en el sector aeronáutico en relación con los chinos? Parece que sí, por lo anterior y por algún comentario que escuché a gente más metida en el sector. Ahora bien, ¿cuánto podremos aguantar esta ventaja? En este sector se trabaja "en europeo" desde hace años, y lo hace gente muy buena, compartiendo enfoque. Por esto, y sin que sirva de precedente, en este caso soy más optimista que cuando
se trata de otros sectores en los que podemos tener aún alguna ventaja.
Un años más, vamos para Airtec, en Munich, evento B2B en el que se junta buena parte del sector aeroespacial. Este año ha habido feria en Berlín (ILA) y algunos otros eventos menores, y habrá en unas semanas evento grande en Toulouse (Aéromart). Vamos a ver si no hay fatiga de materiales.
De momento, aquí está el video de la participación española, que me cabe el honor un año más coordinar.
Como participante en muchas ferias y, en cierto sentido, teórico del movimiento ferial industrial, me ha llamado la atención un hecho que quisiera transmitir a la gente que sigue este blog, por lo que tiene de síntoma de dinamismo de un mundo, el ferial, que no siempre se adapta bien a un entorno de mutación permanente.
Uno de los certámenes más importantes de los que en Europa se dedican al sector aeroespacial es Airtec, que se ha celebrado desde que lo conozco en Frankfurt. En los últimos años he tenido la suerte de participar en esta convención de negocios, suma de encuentros B2B, conferencias y feria, que cada noviembre acogía un ramillete de compradores del sector -OEM y Tier1, según la jerga usada en este y otros sectores- provinientes de medio mundo, y a un nutrido número de empresas situadas en los escalones más bajos de la pirámide se suministro -de Tier2 para abajo- deseosos de encontrarse con estos compradores. Compradores que, paradójicamente en un evento global, provenían en pequeño número de empresas alemanas del sector, o al menos esa era la sensación que me han transmitido varios participantes en este tiempo.
A Frankfurt le sucede algo paradójico: está muy bien situado en una escala global, con vuelos directos a las principales capitales del mundo. Pero no está situada en una zona de peso para el sector aeronáutico. A esta circunstancia le hemos acabado atribuyendo la escasez de compradores alemanes.
Siendo Alemania una potencia del sector, y habiendo otras plazas de más importancia para el mismo, últimamente se oía ya el runrún de que competidiores de la organización de Airtec podían montar un evento similar, en un lugar más apropiado. Supongo que por esta razón la organización de Airtec ha reaccionado y anunció hace unos días que Airtec 2015 se celebrará en Munich. Toda una demostración de reflejos en un sector, el de las ferias, que suele pecar en ocasiones de demasiada inercia.
Así que Airtec Frankfurt ha muerto... ¡viva Airtec Munich!