Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de junio de 2021

A la victoria por la resistencia

Parece que vamos viendo la luz al final del túnel, lo cual es una buena noticia aun cuando coincida con el precio de la luz tan alto. Esta coincidencia es toda una metáfora sobre la situación económica actual. La vacunación a velocidad de crucero y el levantamiento de las restricciones que afectaban a determinados sectores y que limitaban el movimiento están devolviendo al juego alguna de las reglas anteriores a marzo de 2020, a un coste realmente elevado.

Para buena parte de los sectores industriales, está siendo un año y pico de, básicamente, aguantar. Es una competición de resistencia, ya que de esta crisis se va a salir, como se sale de todas, y es probable que la salida sea explosiva, lo cual nos puede llevar en unos meses a una situación de cierto agobio, en la que a la falta de algunos productos semielaborados se le pueda añadir una carencia de medios para dar respuesta a un incremento de demanda rápido. Por ello, todos los esfuerzos que se están realizando para mantener vivo, aunque sea en estado latente, el máximo de tejido industrial, son loables y muestran que se está teniendo, quizás de manera involuntaria, una visión de futuro que no se tuvo en crisis anteriores.

En lo que me es más cercano, estoy viendo empresas que realizan inversiones en nuevos medios productivos, un trabajo importante de preparación para la apertura a nuevos mercados por parte de un buen número de empresas industriales, y un incremento notable de la demanda para la participación en ferias y eventos presenciales para el segundo semestre del año. 

Nunca antes había tenido una lista de participantes tan numerosa para la feria Subcontratación de Bilbao, por ejemplo, con nuevos sectores presentes. Esto puede verse como un síntoma de búsqueda de mercado a la desesperada. Aunque así fuese, sería una muestra de lucha por la supervivencia, de esa resistencia que está mostrando el sector a que la pandemia del siglo se lleve por delante capital, ilusiones, saber hacer, capacidad de innovación, voluntad de crecimiento... todo aquello que caracteriza nuestra industria y que ningún virus va a tener fácil mandar a la tumba. En este juego, el que resiste, gana, y lo vamos a ganar.

viernes, 7 de junio de 2013

No es como las demás

Me refiero a esta crisis. Los efectos sobre nuestro modo de vida lo son. La cantidad de gente sin trabajo, los pabellones vacíos... hay muchos elementos comunes con crisis anteriores. Sin embargo, hay un par de elementos -quizás son dos facetas del mismo- que se dan ahora y que no se han dado anteriormente.

El primero es la globalización. Evidentemente, desde que las economías del mundo están interrelacionadas no ha habido crisis importantes aisladas. La Gran Depresión se vivió también en Europa. Sin embargo, lo de ahora es diferente: no hay ya grandes cotos más o menos cerrados, lo que implica que la salida de la crisis depende de muchas variables externas sobre las que las autoridades económicas no tienen control. Y lo que explica que, cuando en unas zonas del mundo hay recesión, otras crecen. Y lo que se deja de fabricar en una zona difícilmente se recupera, si el mercado que no daba para mantener, pongamos, a una fundición finesa, ha sido ocupado en Finlandia por una fundición española o china. Finlandia pierde la tecnología y el saber hacer de la fundición, y cuando se necesite más de eso allí, no habrá oferta local. Sustitúyase Finlandia y fundición por cualquier otro país o mercado -definido en los términos de antes de la globalización- o teconología, y tenemos el caleidoscopio de nuestra tragedia industrial.

El segundo es la existencia de redes de comunicación que permiten la inmediatez del acceso a la información -a quien sabe hacerlo- y del movimiento de capitales, lo que hace inviable cualquier plan de acción aislado para la salida de la crisis, y ha dejado obsoletos los mecanismos habituales de reacción en manos de los poderes públicos.

Si añadimos a lo anterior el que la crisis está siendo también demasiado larga, agotando las reservas de cada vez más supervivientes, estamos ante un escenario nunca visto, en el que se están produciendo cambios interesantes, y no necesariamente negativos, en la vida de las empresas. Pero eso será motivo de otras entradas del blog.